Parte II
Hábitos y autocontrol
Saber que nos equivocamos no basta; lo difícil es hacer algo distinto la próxima vez. Esta parte trata de eso: de los hábitos con los que nuestro yo de hoy le tiende una mano a nuestro yo de mañana. La idea que los une es vieja y astuta (la de Ulises atándose al mástil para no ceder al canto de las sirenas): comprometerse de antemano, cuando estamos tranquilos, para no depender de la fuerza de voluntad en el momento de la tentación. Automatizar el ahorro, ponerle fricción al gasto, corregir los pequeños desajustes antes de que se vuelvan grandes. Menos heroísmo y más diseño.