Parte II · Capítulo 15

Tomar el control del gasto

Si te identificas con frases como "a mí me dan 50 mil pesos y al otro día ya no tengo nada en el bolsillo", o "el dinero se me va muy rápido y lo peor es que no sé en qué", este artículo es para ti. Queremos proponerte un sencillo y divertido experimento para que tomes de una vez por todas el control de tus gastos y te des cuenta cuánto y en qué se te va el dinero. Lo mejor: no tiene que ver con llevar el registro de los pagos que haces. ¿Preparados?

¿Qué significa tener el control de nuestro gasto?

El gasto es la base de todas nuestras finanzas personales. Al final del día, gozar de una buena situación económica depende de las decisiones adecuadas o no adecuadas de gasto que hayamos tomado. Desafortunadamente, es más común de lo que creemos que terminemos gastando más de lo que ganamos.

En este sentido, tener el control de nuestro gasto es, sobre todo, ser conscientes de cuándo y cuánto pagamos por las cosas y las experiencias que compramos, y qué tan cómodos nos sentimos con esas decisiones; llevar el registro de cada pago ayuda, pero no a todos nos funciona.

Si bien existen muchas técnicas que podemos utilizar para hacerlo, aquí queremos mostrarte una que nos parece sencilla y divertida, sobre todo si la comparas con registrar todos los gastos en una hoja de cálculo.

La "ciencia" detrás de este experimento

Aceptémoslo. Para la mayoría de nosotros es difícil saber en qué se nos va el dinero. La razón: cada vez lo vemos menos.

Hasta hace unas décadas, a los trabajadores les pagaban en efectivo o con cheque (que había que convertir en efectivo) y era posible ver cómo ese dinero iba disminuyendo (físicamente). Entregar un billete y verlo salir de la billetera activa lo que los economistas del comportamiento llaman el dolor de pagar: una punzada pequeña que nos hace gastar con más cuidado, sobre todo en los gustos. Es un empujón real, aunque más pequeño de lo que solemos creer, y pega más fuerte en las compras aspiracionales, justo las que uno menos quiere inflar.

Sin embargo, hoy recibes el dinero (en la mayoría de los casos) directamente en tu cuenta bancaria, los servicios los pagas por Internet, el arriendo lo pagas con una transferencia desde la sucursal virtual de tu banco, la comida y las compras los pagas con tu tarjeta débito y, al final del mes, apenas si retiraste un porcentaje pequeño del dinero que tenías para gastos cotidianos como el transporte público. Con cada pago digital no sentimos esa punzada, y lo que no duele no frena.

  • Ahora podemos elegir no ver el saldo de cuánto dinero nos queda, o lo hacemos hasta que sospechamos que ya hemos gastado más de lo que queríamos.
  • No somos conscientes de las cosas que dejamos de hacer o tener por utilizar el dinero en algo más.

La solución: el método de los sobres

Recuerda: el secreto está en ser conscientes de en qué gastamos y en preguntarnos si estamos a gusto con esas decisiones de compra, o si preferiríamos llevar ese dinero a algo que nos haga más felices. Seguir al máximo detalle cada gasto sería deseable, pero vivimos muy ocupados y no todos tenemos la disciplina para sostenerlo.

Una forma de hacerlo consiste en volver a hacer visible nuestro dinero con la ayuda de 9 sobres. Te mostraremos paso a paso cómo hacerlo:

Paso 01: Ten a la mano 9 sobres de pago

Si los quieres comprar, busca sobres de pago o sobres para cartas en la papelería más cercana; generalmente son muy económicos. Si además quieres hacer tus propios sobres, este video puede serte útil:

Paso 02: Marca cada sobre con una categoría de gasto

A cada sobre ponle un nombre. Nosotros te sugerimos las siguientes categorías:

  • Pago de deudas
  • Alimentación
  • Vivienda y comunicaciones
  • Transporte
  • Salud y auto-cuidado
  • Entretenimiento, cultura y diversión
  • Vestuario
  • Educación
  • Otros gastos

Paso 03: Saca el dinero que tienes en tu cuenta

Ve al cajero o al banco y retira todo el dinero que tienes en tu cuenta para gastar este mes. Una buena idea es hacer esto tan pronto recibes tu quincena.

Vale la pena aclarar que estamos haciendo un experimiento; claramente los pagos digitales tienen muchas ventajas frente al uso del efectivo, sin embargo, este ejercicio busca hacernos conscientes de en cuánto y en qué gastamos para preguntarnos si queremos dejar de gastar en algunas cosas, o gastar más en otras. Por tanto, será un experimento que vale la pena hacer durante uno o dos meses, no permanentemente.

Paso 04: Divídelo en los sobres de la forma que quieras

Ahora tendrás que decidir conscientemente cuánto dinero asignarás a cada sobre. Si tienes un millón de pesos, por ejemplo, al final de este paso se vería así:

Dentro de cada sobre, pondrás en efectivo el valor que has decidido gastar.

Paso 05: ¡A gastar!

Aquí empieza la acción. Empieza a gastar pero asegurándote de que los gastos que realices, los pagues únicamente con el dinero del sobre correspondiente. Así, por ejemplo, algunos gastos que puedes pagar con cada sobre serían:

Pago de deudas

Las cuotas que debes pagar por tus créditos de libre inversión, tarjetas de crédito, etc.

Alimentación

Mercado de alimentos

Comidas en restaurantes y cafeterías

Domicilios

Vivienda y comunicaciones

Arrendamiento / cuota de crédito hipotecario

Administración

Acueducto, alcantarillado y aseo

Energía eléctrica

Gas

Teléfono / TV básica / Internet

Otros servicios de internet

Muebles, aparatos y utensilios de hogar

Repuestos o reparaciones

Artículos de aseo del hogar

Servicio doméstico

Impuesto predial

Valorización

Celular

Minutos e internet (calle)

Papelería

Servicios de correo

Transporte

Buses

Taxi / Uber / Cabify y similares

Bicitaxi y otros medios de transporte urbano

Gasolina

Parqueaderos

Lavado de vehículo

Cambios de aceite, llantas y servicios de mecánica

Peajes y otros gastos de vehículo

Impuesto de vehículos

SOAT y otros seguros de vehículos

Transporte intermunicipal y transporte aéreo

Salud y autocuidado

Gastos de aseguramiento del sistema obligatorio

Medicina prepagada, seguros de salud y similares

Consultas médicas, exámenes y tratamientos

Medicinas y anticonceptivos

Peluquería

Cosméticos y tratamientos de belleza

Gimnasio y actividades deportivas

Entretenimiento, cultura y diversión

Libros y revistas

Cine, música y películas

Rumba

Conciertos, teatro y espectáculos

Artículos y servicios para aficiones

Tecnología y gadgets

Mascotas (alimentación, veterinaria y accesorios)

Turismo

Club social

Vestuario

Ropa

Zapatos

Uniformes

Joyería y accesorios

Lavandería

Modistería y zapatería

Educación

Matrículas y pensiones

Cursos libres y seminarios

Otras suscripciones

Libros y artículos escolares

Coaching / Mentoring

Otros gastos

Cigarrillos y bebidas alcohólicas

Gastos notariales y otros gastos legales

Servicios contables

Donaciones

Regalos

Mesadas

Gastos financieros

Seguros de vida

Seguros de hogar

Otros seguros

Ayuda a familiares

Paso 06: Decide en qué sí quieres y en qué no quieres gastar

La "magia" detrás de este experimento no es tan mágica: cuando el dinero de un sobre se acaba, chocas con un límite físico que no puedes ignorar. Es la misma lógica de guardar el ahorro donde no puedas sacarlo con un clic; el tope del sobre no te recuerda que pares, te frena. Y ese momento de quedarte sin efectivo nos obliga a parar, mirar la situación y decidir qué hacer al respecto. En ese momento vale la pena hacerse las siguientes preguntas:

  • ¿En qué momento del mes se nos acabó el dinero de ese sobre?
  • ¿Qué tan lejos quedamos de cumplir el presupuesto que teníamos para ese sobre?
  • ¿Queremos seguir gastando en esa categoría?
  • ¿De qué otro sobre sacaríamos dinero para poder seguir gastando en la categoría que se quedó sin efectivo?
  • ¿Cómo nos hace sentir esta situación?

¡Manos a la obra!

¿Te animas a hacer este experimento? Si sí, escríbenos y cuéntanos cómo te va. Siéntete libre de modificar este método para ajustarlo a tu situación financiera particular: ¿quieres tener un décimo sobre dedicado al ahorro por ejemplo? ¡Adelante!

Atrévete a hacer algo diferente con tus Finanzas Personales para obtener nuevos resultados. Este experimento te permite darte cuenta, como ya lo recomendaba John O. Stevens al decir:

“Hay muchos libros que le dicen a uno cómo cambiarse a sí mismo. Cuando uno trata de cambiar (…) casi siempre uno se divide en una parte que quiere cambiar y otra que se resiste al cambio. Es muchísimo más útil sencillamente tomar más conciencia –dándonos cuenta de cómo está[mos] ahora mismo–”

Publicado originalmente en Tranqui Finanzas (2018) · archivo ↗